En primer lugar se agrupan formando un cuerpo fructífero: 100.000 amebas que se asocian 'pensando' como cooperar para lograr superar la crisis.
Pero, evidentemente llega el dilema: ¿quiénes se van a sacrificar? No todas pueden ser esporas que viajen en busca de un lugar mejor, 25.000 deben morir por la causa, condenarse a sí mismas por un beneficio colectivo.

Es interesantísimo ver como una forma de vida tan 'simple' y primitiva establece un criterio de comportamiento social tan elaborado. Podemos decir que la esencia social de la vida está escrita en los genes, y lo que es peor, que en el mundo existen y deben existir beneficiados y sacrificados para superar colectivamente las adversidades.
Pero la guinda, y lo que realmente aporta de nuevo este estudio, es que algunas amebas engañan al sistema para obtener beneficio individual: Aparece la ameba egoísta, la que se ríe de la cooperación, la que pega la puñalada trapera a las demás...
¿Dónde y cómo se guarda la información que permite a la especie discriminar entre amebas beneficiadas, amebas sacrificadas y amebas tramposas?, ¿Qué clase de 'mega-ordenador' hace falta para descodificar actitudes sociales tan complejas partiendo del supuestamente sencillo genoma de esta ameba?, ¿Dónde se encuentra ese ordenador?, ¿Cómo trabaja? ¿Existen tantas diferencias entre ese patrón de comportamiento y el de seres más complejos, incluso del propio ser humano? Tal vez no tantas como pensábamos.

1 comentarios:
En primer lugar se agrupan formando un cuerpo fructífero: 100.000 amebas que se asocian 'pensando' como cooperar para lograr superar la crisis.
Parece ser que las amebas superna las crisis. ¿Y qué hay de nosotros mismos?
¿Será que nuestros dirigentes tienen la capacodad mental de una ameba?
Igual resulta que es eso lo que nos conviene, pero...
¿Quiénes serán los beneficiados, sacrificados y los tramposos?
Pues los de siempre, nosotros los ciudadanos de a pié y esos a los que nunca trincan.
vnzeez
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